sábado 16 de octubre de 2010

Fotos con móvil

Enredando por la red, veo que hay gente que realiza fantásticas fotografías con un simple móvil. Anoche realicé algunas a ver que tal.







lunes 20 de septiembre de 2010

Isla de Yeu-Santander

Lo pasamos muy bien en Yeu. Un isla perfecta para relajarte. Todo el mundo se desplaza en bici y prácticamente no existen coches y los que hay con un mínimo de treinta años( 4L, 2CV...). Bonitas playas con el agua bastante fría. El turismo prácticamente solo francés y de gente "guapa".

Isla de Yeu:

Las expectativas del viaje inicial se han esfumado. Belle Ile, Quiberon, La Trinite, quedarán para otra ocasión. La meteo nos llevó a La Rochelle y perdimos, entre comillas, casi una semana. Y tan importante como la meteo es el tiempo de que disponemos. Escaso, por desgracia. Una borrasca nos pasará por encima en un par de días. O nos vamos antes o después. Y decido antes. Quizá podría haber raspado un poco mas de tiempo. Pero en la mar prefiero ser conservador y Loli quiere descansar unos días en casa antes de empezar a trabajar.
Cuando dejamos el Pointe des Corbeaux por estribor, rumbo a Santander, nos entra cierta melancolia por ir hacia el sur en vez al norte. Nos vamos de vuelta. En un par de singladuras esto se ha acabado. Tengo un regustillo agri-dulce...
Una bonita ruta, atravesando el Golfo de Vizcaya, nos lleva, en justamente 48 horas hasta Santander. Con buen viento, casi no ponemos el motor y el escaso tráfico nos hace ir muy tranquilos y relajados. Algunos delfines nos acompañan a ratos y las dos noches con luna casi llena se hacen inolvidables. Según vamos hacia el sur la temperatura empieza a subir y por fin podemos poner la piel al sol. A eso de las once de la mañana aterrizamos en nuestro puerto y no perdonamos, el ya clásico, copioso desayuno.

Santander-Isla de Yeu

Partimos de Santander con la idea de llegar a Belle Ilé en la Bretaña, pero la nortada montada me hizo variar el destino. Intenté Isla de Yeu, pero tampoco me daba. Así que después de dos días y unas doscientas millas de vientos y ola de proa arribamos a la preciosa ciudad marina de La Rochelle. Llegamos al filo de la noche y nos abarloamos a otros veleros en los pantalanes de transeúntes en Les Minimes. Descansamos tranquilamente y esperamos a una mejoría del tiempo.
La Rochelle como siempre hasta la bandera de turistas y en agosto a tope. Tuvimos la gran suerte de asistir a una concentración de veleros clásicos. Entre ellos el mítico Joshua de Moitessier y el Pen Duik II de Tabarly, así como otras preciosidades de madera de todos los tamaños. Ir a estos puertos es bastante “peligroso”. Después de ver las flotas de Amel, RM, Lagoon, Beneteau y Dufourt a patadas y de cincuenta para arriba mi 27 pies parece de juguete.
El viento sigue de proa y hace frio. Prácticamente no nos quitamos el polar de encima. Decimos hacer una etapa hasta Les Sables de O’lonne. Una bonita travesía pasando por debajo del puente de la Isla de Ré. Tardamos unas siete horas y nos atendieron muy amablemente en este puerto.
A la mañana siguiente ponemos rumbo a la Isla de Yeu con poco viento y de proa. El tráfico es intenso, viéndose un gran número de veleros subiendo o bajando. Unas dos horas antes de la llegada por fin se nos mete unos veinticinco nudos por el través, disfrutando de una cabalgada espectacular hasta Port-Joinville entre montones de vela ligera, cruceros y todo tipo de artefactos acuáticos disfrutando del viento. Preparamos defensas, amarras y entramos en fila india con otros transeúntes. Gran sorpresa al doblar el espigón. Parece que no cabe un alfiler. A la entrada un Lagoon de cuarenta y tantos sin poder entrar y sus tripulantes con caras raras, pues fuera había una buena rasca y empezaba a llover. Pero los pequeños a veces tenemos ventajas y los marineros nos meten con calzador en el puerto. Desde luego no dejan a nadie fuera y abarloan barcos incluso cerrando pasillos. Todos nos preguntamos cómo saldremos de ahí…Comentamos en capitanía que nos quedaremos unos días y a la mañana siguiente y después de empezar a destilar el maremágnum de barcos nos dan un finger muy tranquilito.

Fotos de clásicos:

La Rochelle:


martes 2 de febrero de 2010

Invierno 2ª parte

Tres semanas sin navegar. El tiempo o mejor dicho, el mal tiempo, nos tiene amarrados. Al menos los fines de semana llueve torrencialmente. Bajo al Xarpa, le arranco el motor y achico un poco de agua de lluvia que me entra por dios sabe donde. Es muy poco, un par de vasos más o menos. Enciendo todas las luces para que también se sequen. El deshumidificador le tengo apagado, sino se congela. Las tareas pendientes de realizar las tengo en standby. Parece que yo también este congelado. La tripulación tampoco quiere saber nada. No existen.
En fin, un caldito en el bar del puerto es reconfortante. Ya se nota que los días empiezan a crecer. Espero que pronto el sol se haga dueño de los fines de semana. Demos un buen baño al barco, entre el aire y pueda salir de su letargo invernal cuan vulgar oso polar con un hambre de mar tremendo.

sábado 16 de enero de 2010

Invierno

Este invierno, especialmente duro en su último temporal,no nos amedrenta y navegamos, aunque sea con nieve. Bien abrigados y con ganas de dar unos bordos salimos siempre que podemos. Después de realizar las fotos limpiamos la cubierta para no resbalar y la verdad es que fue un día muy agradable.


lunes 30 de noviembre de 2009

Nuevo rugido

16 cv, dos cilindros. Suena a música celestial. Se acabaron los traqueteos y la visita al dentista a reponer empastes. Y además de ganar un par de nudos de velocidad suena muchísimo menos que el viejo Solé.