domingo, 15 de junio de 2008

En dique seco

Llevo mes y medio sin poder navegar en el Xarpa dos. Todo empezó cuando la marcha atrás no quería entrar. Se oía como un roce de engranajes y no movía. En mi atraque es imprescindible entrar marcha atrás, si no quieres girarle a mano para salir, pues el paso de la hélice me impide ir hacia el lado correcto.
El mecánico dice que es de la inversora. A Rafa, anterior propietario, y actual segundo de abordo, le extraña. La cambió hace unos dos años y no se explica que se halla estropeado tan pronto. A mi me parecía que era de la hélice, más por instinto que por otra cosa. Metía la cabeza en el compartimento del motor y el extraño ruido me sonaba más a popa de la inversora. Pero todo el mundo me dice que de la hélice no puede ser.
Rafa se encarga de la gestión con Solé y les envía la inversora. Estos señores dicen que es una pieza defectuosa y se hacen cargo del arreglo, lo cual habla muy bien del funcionamiento de esta empresa.
- Eduardo, la inversora está colocada, vamos a salir- me llama Rafa deseando navegar.
Pero para nuestro asombro la cosa sigue igual. Decepción.
Tras algunas pruebas, alguien se tira al agua a comprobar la hélice: moviéndola a mano, avante hace firme con el eje, pero atrás no. Problema resuelto, hélice nueva. Ahora a esperar que nos la envíen (no sé cuanto tiempo por la huelga del transporte) y colocarla.
Durante todo este tiempo sin barco, tengo que agradecer públicamente, a todos y cada uno de los balandristas de mi puerto, por ofrecerse para que navegara con sus barcos. Gracias.