domingo, 3 de mayo de 2009

2 de Mayo de 2009

Bilbao-Santoña

Nos hacemos a la mar hacia las doce del mediodía. Lo primero que hago es calibrar el piloto. Veremos que tal va.
No paran de salir barcos de vela a navegar, de todos los tamaños. Da gusto. Aquí hay afición. Con nordeste ponemos rumbo para ir a comer a Castro. El piloto sigue igual. Al cabo de un rato escuchando una conversación en el 16 me doy cuenta. El altavoz que puse en la bañera está muy cerca del piloto. Seguramente su imán es el que le está influenciando.
Hago una paella en Castro y a las tres y media nos dirigimos hacia Santoña. Vamos pegaditos a la costa para disfrutar de uno de los parajes más espectaculares de la costa cantábrica. En plena bajamar, con cuatro metros y medio de profundidad en la barra, viento en popa y a seis nudos, entramos en Santoña. Nos abarloamos a un pesquero en la tranquila dársena grande.