Ya estamos de nuevo en Gijón, preparandonos para la kdd, bebiendo sidra en buena compañía. Nos acostamos hacia las dos de la mañana un poco bebidos y pongo el despertador a las seis de la mañana. Sin viento aún, ponemos rumbo a Peñas. Pasado Luanco empieza a soplar viento del este y paramos el motor. La previsión de las ugrib es de 15 nudos por la mañana y arreciando a veinte a partir de mediodía. Madrugando pasaba Peñas sin mucha castaña y después volando hacia el oeste.
Poco a poco va subiendo el viento y llevo al Xarpa para recibirlo por la aleta de estribor. El piloto le lleva bastante bien haciendo eses entre las olas.
A mediodía ya tenemos f5 y las olas van creciendo y tengo que timonear a mano. Y sigue aumentando, f6, borreguillos por todos lados y las olas empiezan a romper. Sentado en la bañera las olas están por encima de los ojos y las rompientes las siento con toda su fuerza. Me interesa la máxima velocidad y tardo en coger el segundo rizo, pero lo tengo que hacer.
Dos rizos en la mayor y medio génova enrollado y Xarpa andando a 6 y medio-siete nudos con puntas de ocho en las surfeadas.
Loli está en la osera y no asoma ni el morro, pero está muy tranquila metida en la coctelera. Yo disfrutando como como un enano. Este es mi tiempo. Soy todo uno con mi barco. Hacia las doce y pico de la noche estoy en la Roncadoira y ya pensando en el descanso en el precioso puerto de Viveiro.
Agotado, a la una y media amarro y me voy a dormir.
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