Una vez en Ons el viento arrecia y la ola que se forma nos rocía la cara con agua fresca y vamos dando saltos como cosacos. Como de masoca uno tiene lo justo, pongo rumbo a la ría de Aldán. Acertada decisión pues me encuentro con una ría, casi en estado puro, sin marinas, poco frecuentada y con calas preciosas. Eso sí, hay que tener cuidado con las piedras. Fondeamos y pasamos la noche en la playa de Arnelas. Primero intenté entrar a la playa que está justo al lado del bajo Con de Manuel (playa Carballal, creo) pero por la hora que era no veía el fondo y prudentemente me retiré.
Dormimos perfectamente sin un solo movimiento en cuatro metros de fondo y con la entrada del barco hacia el amanecer.
Imagenes de la Ría de Aldán:







1 comentarios:
oye, pero que fotos más bonitos!!! felicidades por tu blog, me encanta :-)
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